Dedicatoria

A Dios, fuente de la verdad; a mi familia; y a las generaciones que han recibido el llamado de conocer, enseñar y vivir la fe cristiana con fidelidad.
Esta obra nace de una convicción sencilla pero profunda: la teología no debe convertirse en un conocimiento separado de la vida de la Iglesia. Pensar acerca de Dios, estudiar su revelación y organizar doctrinalmente lo que la comunidad cristiana confiesa tiene como finalidad servir a la verdad, fortalecer la fe y conducir a una vida de obediencia y adoración.
A mi hija, Gladys Sofía Zapeta Díaz
Dedico también estas páginas a mi hija. Quizá hoy todavía no puedas comprender el significado de muchas de las palabras que aparecen aquí, pero deseo que algún día encuentres en ellas una herencia de fe, estudio y amor por la verdad.
Mi deseo no es dejarte solamente respuestas, sino enseñarte a buscar con humildad, examinar las Escrituras, reconocer la historia de la Iglesia y comprender que la fe cristiana puede ser estudiada con profundidad sin perder su dimensión espiritual.
A quienes aman la verdad y desean servir
Dedico esta obra a estudiantes, pastores, maestros y creyentes que desean comprender cómo la Iglesia ha pensado, confesado y organizado su doctrina a través de los siglos.
Que estas páginas sean una herramienta para estudiar, enseñar, dialogar y, sobre todo, permanecer firmes en la fe.
Marks Erikson Zapeta Domínguez
